Intervención contó con la participación del ministro del Interior, César Astudillo.
Un operativo de seguridad ejecutado en el Establecimiento Penitenciario de Trujillo Varones permitió al Instituto Nacional Penitenciario (INPE), la Policía Nacional del Perú (PNP) y el Ministerio Público decomisar 247 envoltorios de pasta básica de cocaína (PBC), además de incautar libretas con números telefónicos y diversos objetos prohibidos.
La intervención se ejecutó como parte de las acciones destinadas a reforzar la vigilancia y combatir las actividades ilícitas dentro de las cárceles.
El hallazgo de la droga ocurrió en el patio del pabellón 9, donde los agentes encontraron una media que contenía los 247 envoltorios conocidos como ketes.
El descubrimiento formó parte de una inspección extraordinaria que también comprendió el registro de celdas ubicadas en los pabellones de máxima seguridad del establecimiento penitenciario de Trujillo.
Durante las revisiones, el personal interviniente encontró 24 libretas con anotaciones de números telefónicos.
Asimismo, los agentes decomisaron armas punzopenetrantes y objetos cortantes elaborados artesanalmente, pipas de fabricación manual, conexiones eléctricas clandestinas y otros artículos cuyo ingreso o posesión está prohibido dentro del recinto penitenciario.
La intervención contó con la participación del ministro del Interior, César Astudillo Salcedo; el comandante general de la Policía Nacional, Fredy López Mendoza; el presidente del INPE, Abraham Lescano Salazar; y el director de la Oficina Regional Norte, Carlos Calderón Aguirre.
Las autoridades supervisaron el operativo junto con representantes del Ministerio Público y personal de seguridad penitenciaria.
En las diligencias también participaron las fiscales de Prevención del Delito de Trujillo Teresa Cueva Alva, Kathia Briceño Lázaro y Lesli Cabeza Jave.
El despliegue reunió a 157 efectivos policiales y trabajadores de seguridad del penal, quienes llevaron a cabo las inspecciones para detectar sustancias ilícitas, elementos peligrosos y otros objetos que pudieran comprometer el control dentro de las instalaciones.
El INPE desarrolló estas acciones en el marco de la política del Poder Ejecutivo contra la criminalidad en los establecimientos penitenciarios declarados en emergencia.
La institución mantiene operativos de control para identificar posibles irregularidades, retirar artículos prohibidos y reforzar la seguridad en los recintos carcelarios del país.
Las intervenciones también buscan impedir que las personas privadas de libertad utilicen las instalaciones penitenciarias para coordinar extorsiones u otros delitos.
Por ello, las autoridades intensifican las inspecciones en las áreas de mayor seguridad y revisan los espacios donde podrían ocultarse sustancias ilícitas, armas artesanales y medios de comunicación no autorizados.
Con el decomiso de los 247 ketes de pasta básica de cocaína y el hallazgo de las libretas telefónicas, el operativo en el penal de Trujillo se sumó a las medidas de vigilancia que impulsan las autoridades penitenciarias y policiales.
La intervención se enmarca en los esfuerzos conjuntos del INPE, la Policía Nacional y el Ministerio Público para detectar actividades ilegales y fortalecer el control dentro de las cárceles.



